Para gustos, el cine…pero yo sigo sin entender nada

No conozco a nadie que tenga una pistola, nunca he presenciado un tiroteo ni he visto un muerto en plena calle. Así de apacible es mi realidad, por fortuna. Tampoco tengo un vecino asesino en serie que se entretenga dejando pistas a la policía como si el muy gilipollas estuviera deseando que lo detuvieran. Y sin embargo está bastante claro que el rollito este de la violencia, las persecuciones y las explosiones fascina a la gente, porque gracias a eso hace caja el género de “acción”, igual que el sadismo llena las salas para ver Saw o Seven, y esto es lo que no comprendo.

En nuestro día a día lo normal es que te cuenten que un colega se ha quedado en paro, que una pareja tiene dificultades porque la adopción de un niño no ha resultado ser tan fácil como esperaban, que en el trabajo te destinan a otro país y tengas que adaptarte, o que de repente te ha dado un flechazo que pone patas arriba tu relación. Eso es la vida. No reniego de picos de la historia del cine como Pulp Fiction o Taxi Driver, pero son excepciones en unas categorías pobladas por psicópatas en las que generalmente los argumentos son siempre clones, un pretexto para encadenar escenas generosas en pólvora.

Para hacer peliculones como La vergüenza, Juno, El Cielo sobre Berlín, El lector o Los lunes al sol, por decir algunas, hay que tener una historia que contar, y eso es mucho más complicado que derramar litros de sangre en pantalla.

Sé que seguiré viendo pistolas que apuntan al espectador en los carteles de reclamo para los restos, pero al menos me reservo el derecho a declararme ajeno a todo eso.

20120916-010929.jpg

360º

En el programa Versión Española, como introducción antes de emitir la película, muestran un montaje de ideas enlazadas que me encanta. También hacen algo similar muchas veces en tres catorce.

A modo amateur voy a tratar de emularlo, en un pequeño viaje circular, encadenando curiosidades.

Salimos de Mallorca. Hace 6 millones de años las Baleares eran las cumbres de una sierra que destacaba sobre la llanura del fondo del mediterráneo, entonces seco (salvo por unos pocos lagos en sus zonas más profundas, tan salobres como el Mar Muerto). Todavía en el mapa se ve la alineación de esta cadena, que se prolonga entre Sierra Nevada y las tres islas mayores. En esta plataforma continental, donde las aguas son poco profundas, se dan las mejores condiciones para el desarrollo de la vida marina, y es donde podemos hallar el ecosistema climáx del mediterráneo: las praderas de Posidonia, una planta que, como el delfín, siendo de orígen terrestre, reconquistó los océanos hace unos 140 millones de años. Una segunda curiosidad: todo su taxón, el de las fanerógamas, las plantas con flor, es menos antiguo que el de los mamíferos (200 millones de años frente a unos 220 millones de años), cuando mires un rosal o un naranjo en flor, le puedes susurrar que tu estirpe de ratas peludas tiene más solera. 
  
La existencia de aguas poco profundas, con un substrato sobre el que las plantas puedan enraizar, es lo que favorece que la biodiversidad sea mucho mayor en los pantanos naturales y marismas (Daimiel, Gallocanta, Doñana) que en los embalses artificiales que inundan valles en V, o que en los lagos y mares profundos. Puede que en un futuro se acomentan obras de relleno para recrear estas condiciones y restituir así zonas costeras degradadas, o para proceder a la mareocultura (agricultura de algas y peces sobre plataformas semisumergidas (<35m) ¿o quizá cuesta más el collar que el galgo?).
En la Escuela de Caminos los profesores de Obras Hidráulicas hacían mucho énfasis en que había que hablar con propiedad, y no llamar a los embalses “pantanos”, “¿hay caimanes en Buendía?, no, ¿verdad?, porque es un embalse”.
España es el país con mayor numero de grandes presas por habitante. Y benditas sean, sin nuestros sistemas de regulación, hace meses que con esta sequía estaríamos bebiendo agua embotellada y haciéndonos el lavado del gato con toallitas. Quizá algunos de estos embalses  no se justifiquen, el destrozo ecológico que supusieron no compensa las contrapartidas positivas, y bajo los parámetros manejados hoy en día no se hubieran acometido, porque se planearon para satisfacer la sed sin límite de la agricultura de regadío en los años del desarrollismo. Sin embargo, llegados a este punto, nos queda estar agradecidos y orgullosos de poder contar con el conjunto de otras muchas obras imprescindibles destinadas al abastecimiento urbano (recordemos, un % menor del consumo total), como El Atazar, una presa de bóveda que es, además de útil, preciosa.

Gracias a Joaquín Costa y a Lorenzo Pardo, Franco no tuvo más que desempolvar el Plan Nacional de Obras Hidráulicas de éste último (de tiempos de la II República-1933), para satisfacer su afición a cortar cintas y a colgarse medallas. 

Me intereso por la vida de Manuel Lorenzo Pardo, y veo que se vinculó al Partido Radical ¿sorprende el nombre?… sí señor, en este país tuvimos un presidente del gobierno de la mano de dicha formación: Alejandro Lerroux, pero más me ha sorprendido aún la cabecera de uno de los periódicos que dirigió: El Intransigente … ¿¿??? vaya carta de presentación. Cierro ya el bucle con este personaje, que dirigió el país durante el bienio negro, y cayó finalmente por el escándalo del estraperlo, un juego de azar basado en una ruleta trucadada instalada en el Hotel Formentor, con lo que finalmente hemos llegado de nuevo a Baleares.

Onda corta y onda larga

En octubre de 1985 un periodista centrado en la actualidad, en lo urgente, habría dedicado toda su atención al secuestro del Achille Lauro.
A hablar sobre la onda corta se dedica el 90% del contenido de cualquier periódico, pero estas cuestiones se olvidan al poco tiempo, no penetran en la Historia.

Otro analista preocupado por lo importante, los hechos de onda larga, hubiese dado difusión a los problemas medioambientales: por aquel entonces ya se conocía la disminución del espesor de la capa de O3, y unos pocos científicos comenzaban a denunciar incrementos en los niveles de CO2 en la atmósfera, aunque la mayoría de los medios les ignorasen, y los políticos negasen la relación de este hecho con un eventual subida de las temperatura media del planeta.

En ese mismo momento, un prospectivista inspirado, habría podido prever que el imperio soviético se encontraba a cuatro años de su colapso, y que el hombre elegido en enero de ese año secretario general del PCUS lograría que la retirada y el desmantelamiento se hicieran en paz.
…pero para eso había que ser un visionario, casi un profeta.

Ambivalencia

Las contradicciones son inherentes a nuestra sociedad, Edgar Morin lo describe magistralmente, haciendo referencia a la ambivalencia no como un término despectivo que evoque hipocresía, sino como un factor más de la complejidad de nuestro sistema, sin embargo yo no descarto una gran componente de doble moral.

¿Justicia?. Occidente en mil ocasiones ha mostrado dos caras; es a la vez el lugar en el que surgieron los valores de igualdad entre individuos, pero fue también la metrópoli que hizo esclavas al resto de las naciones durante el periodo del colonialismo y el postcolonialismo, que se extiende hasta prácticamente nuestros días: la brecha norte-sur sigue abierta.

¿Ecología?. Individualmente somos conscientes de las consecuencias medioambientales asociadas a nuestro modo de vida, pero no sacrificaremos ni un ápice de nuestro confort: ¿sensatez con los termostatos, transporte público, menos compras, menos residuos?… está al alcance de todos contribuír, pero ni tan siquiera queremos pagar más por la electricidad producida por medios más limpios. Sí, señores, las renovables son más caras, ¡oh!.

¿Deslocalizaciones? queremos que haya empleo en nuestro entorno, pero nunca compraríamos un juguete de 200 €, preferimos que se haga en China, así cuesta 10 veces menos.

¿Democracia?… si en lugar de “pueblo soberano” hablamos de “audiencia soberana”, comprobamos cómo la mayoría aúpa al Madrid-Villareal, a Sálvame y a Gran Hermano 13 al podio de las elecciones. El campo está sembrado para cultivar populismo.
Protesta sin implicación: la célula mínima del cuerpo democrático es la comunidad de vecinos (en las grandes ciudades algunas de ellas abarcan a más gente que muchos de los municipios del medio rural), y sin embargo la mayoría consideramos “un coñazo” dedicar nuestro tiempo a las reuniones de junta; es más cómodo, eso sí, escribir en una red social “que se vayan todos los políticos”, sin meditar 1/2 segundo el riesgo de que la alternativa al sistema actual quizá sea un totalitarismo tecnócrata.

¿Educación?, ¡buf! para eso está la tele, y si algo falla la culpa es del profesor, que le tiene manía a la criatura.

Pero no nos flagelemos, la contradicción no es exclusiva occidental: ¿qué hay de los manga japoneses con sus valores de venganza, competencia e individualismo… en una sociedad, la suya, en la que destacar es el mayor pecado, y la modestia la mayor virtud?.
¿O bajo qué lógica una mujer en Túnez o Egipto llega a votar a los islamistas? (me temo que bajo la misma “ilógica” que hace que sor Fernández siga en su convento de clausura dedicando su vida a una institución que no la considera digna de oficiar misa).

El padre del pensamiento complejo afirma que la ambivalencia es inherente al hombre… yo, ingeniero cartesiano, seguiré esperando que algún día nos aclaremos, tanta entropía mental no es buena.

Un poco de historia y genealogía

¿Cómo tratar de desmontar un par de tópicos/falacias sin que lo que escriba suene a “pero qué crédula es la gente, y qué listo soy yo“?… vamos a ello. Oh Señor/Yahveh/Dios/Allah, me encomiendo a tí: tú que eres grande y poderoso, ilumína a éste, tu pobre y humilde sirviente, para que sus palabras no suenen pedantes a oídos de tus feligreses.
1.-Sobre la heráldica y otras “boludeces”.
Resulta que todos tenemos antepasados nobles (¿¿??): tú, miembro de la clase media, siguiendo los hábitos consumistas domingueros de tu estirpe, vas a un centro comercial un fin de semana cualquiera de pricipios del s. XXI… y allí te topas con un puesto de atención personalizada en el que, previo pago de unos maravedíes, una atenta persona consulta una base de datos informatizada, e imprime la historia de tu apellido junto con una lámina tamaño A3 en la que te llevas, a todo color y lista para enmarcar, la imágen de tu escudo de armas “en campo azur, un león rampante de oro”… ese mismo que adornaba el dintel de la puerta de la casa solariega de tus antepasados, ¡tócate los c…!
Perovamoshombreporfavor; podemos entender la desaparición de los apellidos de orígen árabe y hebreo por la política de limpieza de sangre (o te bautizas o te damos boleto: 1492, 1603, etc.), pero… ¿en qué momento de nuestra historia cambió tan radicalmente la estructura social del país como para pasar de un promedio del 5% de nobles al 100% de hidalgos en la actualidad?
Avancemos un poco en el tiempo, vayamos al siglo XIX: el antecedente del DNI era la cédula personal, el recibo de haber pagado un impuesto personal, que además de identificar a su poseedor, estratificaba a la población hasta en 32 categorías, según sus ingresos y su correspondiente tasa anual (desde 5.000 pts. hasta unos pocos céntimos). Así, cuando a alguien le era requerida su identificación, el agente de la autoridad sabía perfectamente “con quién estaba hablando” (¡ay del guardia civil si incordiaba a alguien con cédula personal de primera clase!).
Atentos al “profesión: su sexo”, precursor del “sus labores”
Pues bien: estadísticamente hay muchísimas probabilidades de que cualquiera de los hoy interesados en el origen de su apellido provengan de la gran masa de población que carecía de cédula personal, por estar exenta de impuestos al ser declarados “pobres de solemnidad”, ya que a esta clase social pertenecía(¿mos?) el 40% de la población total.
Esto de buscar el orígen de tu apellido es una ensoñación como la de la reencarnación: si escuchas a quienes creen en ella resulta que (vaya hombre ¡qué casualidad!) en vidas anteriores siempre han sido faraonas en el antiguo Egipto, señores feudales con castillo y dominios, escritoras célebres, o pintores de corte y capilla… nunca verdugos, galeotes, prostitutas enfermas de sífilis, o condenados a la hoguera por sodomía.
2.-Conquistas, Reconquistas y genética
 La serie de Antena 3 “Toledo” está teniendo bastante éxito, y la verdad es que no está mal, se han dejado bastante dinero en cuidar la ambientación, aunque repite algunos tópicos: por ejemplo el director de cásting se ha preocupado en escoger a actores de ojos azules para representar a los cristianos, en tanto que los personajes musulmanes se esconden bajo una gruesa capa de maquillaje de tez morena. ¿Responde esto a la realidad?. La verdad es que no, es bien sabido que el flujo conquistador (tanto visigodo como árabe) no supuso la sustitución de la población local, pues ambas intrusiones genéticas se diluyeron en el substrato hispanorromano que poblaba la peninsula. Por lo tanto, sería más verídico describir aquel periodo histórico como el de una prolongada guerra civil entre celtíberos de distinta reigión pero similar “raza” (qué mal suena esta palabra)
En la anterior entrada citaba a Emilio González Ferrín, de él leí en su día la heterodoxa Historia General de Al-Ándalus. La obra en líneas generales me gustó, y, aunque deja algunos interrogantes sin respuesta, ejerce una crítica argumentada sobre la historiografía oficial/previa. Según este autor el ciclo conquista-reconquista no tuvo lugar tal y como nos lo han contado: la historia más difundida y consolidada debe matizarse. Reciclo una nota que escribí en su día tras leerlo:DESMITIFICANDO LA CONQUISTA:A/ ¿cómo la Hispania que costó dos siglos de conquista a Roma cayó en tres años ante Tarik y Musa?
En contra de lo comúnmente aceptado, según EGF no existió la fulminante conquista árabe de 711: lo que ha pasado a la historia como una devastadora blitzkrieg que no dejó ni rastro del reino visigodo fue en realidad la intervención de elementos militares norteafricanos en la guerra civil entre Rodrigo y los hijos de Witiza …con un resultado imprevisto: tras la muerte de Rodrigo son los hijos de Witiza los que mantienen el poder en los centros urbanos béticos (Córdoba, Sevilla), en tanto las fuerzas auxiliares norteafricanas que los han apoyado permanecen en la península acantonadas en campamentos itinerantes, acudiendo allí donde los vencedores de la guerra civil los necesitan (incluidas excursiones a Francia), pero supeditadas al poder de facto, aún visigodo durante décadas. Todo ello en el marco de un proceso crítico generalizado en Hispania: luchas, hambrunas (750), “cantonalización”, decadencia y desmembramiento del reino Visigodo, que por otro lado, nunca llegó a ser suficientemente fuerte como para unificar a la península (Rodrigo se halla luchando contra los vascones cuando ha de acudir a morir en Guadalete). Es de forma lenta y progresiva, a lo largo de todo el siglo VIII, como las fuerzas militares norteafricanas van a darle la vuelta a esta situación de clientelismo, y pasarán de ser manejados a manejar a los últimos visigodos (que no desaparecen sin dejar rastro, sino que se convierten en muchos casos en lugartenientes de los primeros emires en una situación simétrica a la inicial).

En otras palabras: el pueblo llano “no se enteró” de que había tenido lugar una conquista que cambiaría el rumbo de su futuro, tan sólo sufrieron una de tantas luchas intestinas con un resultado que en verdad no fue muy diferente, en consecuencias para el día a día inmediato, a como lo habían sido anteriores luchas por el poder, o como lo serán las que estaban por venir (invasiones almohade y almorávide, por ejemplo). Por fin, cuando quisieron reaccionar (revueltas mozárabes de los primeros años 800), el poder islámico había arraigado en Al Ándalus de un modo irreversible, y el Islam (religión y lengua) comenzaba a decantar, impregnando a toda la sociedad desde arriba (clases dominanates) hacia abajo (plebe).

B/ ¿Cómo fue y cuánto duró el proceso de islamización de la península? ¿cuáles son los paralelismos entre lo que fuera que sucedió en la Península en el s VIII, y el mismo proceso en el Magreb bereber/cartaginés/romano/bizantino/vándalo…? 

Para abordar esta cuestión hay que tratar las dos vertientes: religión y lengua.

Respecto a la religión hay que destacar el grado de inmadurez del islam en el s.VIII; se puede hablar por entonces de un proto islam que acabará deviniendo en el Islam no antes de finales de los 800. Para hacernos una idea de esto, basta decir que ni el Corán ni la biografía de Mahoma habían sido escritos todavía; (tan tarde como en el año 822 San Eulogio en sus cartas se pregunta quién es el tal Mahoma y “descubre” en él a un nuevo hereje al que combatir).
Por tanto, como novedad los pretendidos invasores importan a Hispania un proto islam aún sin codificar en textos escritos, que la sociedad de entonces entiende como una corriente herética de tantas otras, en un mundo durante siglos acostumbrado a las encendidas discusiones entre las mil y una facciones del cristianismo*: trinitarios (romanos y bizantinos), unitarios (arrianos), nestorianos, donatistas, adopcionistas, priscilianistas, etc. Así, la religión de los militares recién llegados se percibe por la población hispanorromana como una variante oriental más del monoteísmo judeo cristiano, con ciertas componentes recopiladas de entre la amalgama de corrientes preexistentes, lo que facilita su comprensión y adopción por la base de la población. Como ejemplo demostrativo de la normalidad con la que se veía la religión que practicaban estos nuevos invasores, cabe citar la ausencia de referencias al islam en el III concilio de Braga de 713 ¡ojo a la fecha!, centrándose las críticas de los obispos congregados hacia los rescoldos priscilianistas, sin hacer mención alguna al islam. Por tanto, la conversión tuvo lugar a lo largo de tres o cuatro generaciones de hispanos, que, lejos de sentir el islam como algo extraño, se dejaron seducir por una corriente reconocible que arraigó en el substrato monoteísta preexistente.

En cuanto a la lengua árabe, su implantación y generalización lógicamente llevó generaciones, siguiendo la siguiente secuencia:

Según EGF, el idioma de los “invasores” de 711 sería sin duda el romance correspondiente al norte de África, donde el latín siguió siendo hablado por las bases de la sociedad, al igual que en la península, hasta bien avanzado el s.IX. (la llegada de élites gobernantes arabófonas comienza en el s.VIII, pero la decantación del idioma árabe, “de arriba hacia abajo”, es un proceso que no se completa hasta el año 1.000). De hecho, en 711 ni tan siquiera en Damasco se habla árabe todavía, y mucho menos en el actual Marruecos-Túnez, de donde provenían los elementos militares que ayudaron a la derrota de Rodrigo. Esto es puro sentido común y ha sido así en el resto de conquistas habidas en la historia, ¿qué menos que 5 generaciones para que en Hispania se asentase el latín, para que en Méjico comience a hablarse castellano, o en Anatolia turco?

Debe destacarse que, aunque sí se hizo preciso para la implantación de la lengua un flujo demográfico mínimo, (en caso contrario la élite árabe símplemente hubiera sido asimilada lingüísticamente por la masa hispanorromana, como lo habían sido anteriormente los propios visigodos, o en galia los francos), este aporte demográfico fue siempre minoritario: nuestra melanina es nuestra, por ser íberos, por ser mediterráneos.

C/Pero entonces, ¿de dónde ha surgido la versión histórica que hasta ahora nos han contado de la Conquista, y por qué no ha sido revisada hasta ahora aunque contradijera al sentido común? 

Los intereses convergentes de los historiadores omeyas y los ideologizados historiadores cristianos del año 1.000 forjan, trescientos años después de la conquista, el conocido relato caricaturesco que ha llegado hasta nosotros: una conquista que fulmina como un rayo instantáneamente y en una sola batalla al reino visigodo para, a continuación, dar paso a una serie de luchas entre tribus árabes por el dominio del territorio peninsular. Se ningunea en este relato el papel de la población autóctona a ambos lados del Estrecho. En la búsqueda de un origen baladí (musulmán viejo) para los miembros de la nobleza regente, se inventan genealogías con origen todas ellas en la península arábiga, y se niega el protagonismo que tuvieron los señores visigodos en los estertores de su poder hasta entrado el año 800. Los cronistas cristianos, por su parte, participan de esta versión de la historia, porque les permite hacer gala de un romántico victimismo que invita a añorar lo que nos ha sido robado, que hace hincapié y alimenta la idea de la necesidad de recuperar el territorio injustamente perdido, arrebatado en un momento de baja guardia; todo ello en el marco de una incipiente ideologización del enfrentamiento entre oriente (con un Islam ya plenamente conformado en sus características definitivas), y occidente, (con un cristianismo beligerante, en expansión demográfica y militar, es decir: en efervescencia ideológica, situación que acaba teniendo consecuencias como las 9 cruzadas entre los siglos XI y XIII)

Como conclusión: la descomposición del reino Godo puede explicar la “facilidad” de la “conquista” de la península. Ello no resta mérito a la expansión previa a lo largo de la costa mediterránea de África, y, en dirección contraria, hacia el Índico. Este avance de 7.000 km en ambos sentidos es tan sólo comparable a la distancia que recorrería posteriormente Gengis Khan, desde una Mongolia igual de pobre y hostil que Arabia.

En todos los nuevos territorios asimilados en esta expansión, la islamización lingüística, cultural y religiosa fue un proceso lento y gradual que se apoyaría en las poblaciones locales, dada la debilidad demográfica de la península arábiga de la que emanaba.

—————————————————————————————————————————
* Disputas cristológicas de los siglos III al VII 

  • Nestorianos: en la división entre el Cristo humano y el divino, consideraban a María madre sólo de la parte humana
  • Donatistas: puristas con tendencia a provocar el martirio.
  • Adopcionistas , según los cuales Jesús fue elegido-adoptado-designado por Dios para llevar a cabo su obra, pero no nació Dios ni era parte de él, el adopcionismo derivó en el arrianismo
  • Arrianismo: negación de la naturaleza divina de Jesús. Para Arrio Jesús fue creado por Dios, sin ser Dios por sí mismo.
  • Prisciliano, obispo de Ávila que predicaba un dualismo evolución del maniqeísmo y que rechazaba trinidad (este no es el único rasgo común entre el islam y el priscilianismo, también ambos rechazaban el vino) . Tras el sínodo de Burdeos, en el que fue anatemizado, Prisciliano apeló equivocadamente al Emperador, con lo que además de haber sido excomulgado, sólo consiguió volcar sobre él el castigo de la ley civil, y fue finalmente degollado. Sus restos fueron trasladados a su Galicia natal; muy probablemente los restos hallados en tiempos de Fernando el Santo son los de Prisciliano y no los del Apóstol Santiago.

Adiós

España pierde población, por primera vez se van más extranjeros de los que llegan… pero se van siendo menos extranjeros que cuando llegaron: se llevarán recuerdos de Zaragoza, Denia, Sabadell, Málaga o Vigo a Paraguay, Ecuador, Rumanía o Paquistán.

http://www.youtube.com/watch?v=5T7llkFRpN0&sns=em

Grandes estados han crecido gracias a la inmigración, EEUU, Argentina o Australia se llenaron de gente en busca de una vida mejor. Hoy España ha dejado de ser un buen destino, claro que, ¿cómo va a serlo, si para muchos de nosotros se ha vuelto difícil mantener el nivel de vida de la generación anterior?.

Recuerdo que hace cinco años (tan poco tiempo y tan distinto todo) pasaron por mi empresa compañeros italianos, colombianos… gente muy cualificada que venía a España porque en sus países no tenía trabajo y, cándido, yo creía que algo así no podría llegar a ocurrir aquí. Hoy esto mismo, el doliente “sobras, no hay lugar en tu país para tí” ha llegado arquitectos e ingenieros. La ida y la vuelta, dos caras de una moneda que asciende y baja, lanzada por la misma mano: quienes desde aquí regresan a su país tendrán el amargor del que ha emprendido una aventura que no acaba en éxito, y el consuelo de volver a sus raíces. Y, quizá compartiendo avión, los españoles que cogen por primera vez el pasaporte afrontan la incertidumbre de cómo les irá en su nuevo lugar, y de cómo sobrellevarán el desarraigo.
En esta sentido el punto positivo lo ponen los protagonistas “felices de la vida” del programa Españoles por el mundo …a veces hasta me digo, ¿será propaganda gubernamental, o de verdad puede ser tan estupenda Cracovia?.

Psicología colectiva

Acabamos de ver “El discurso del rey” (llevamos cierto retraso con la cartelera), y me he acordado de una señora inglesa que conocí en un viaje a Egipto, para mí el primero y único, y para ella el enésimo: tenía tantos años que las primeras veces que estuvo allí el país todavía era protectorado británico. Me encanta recoger historias de la gente mayor, y me he acordado de ella porque entonces le pregunté por el fiestón de mayo de 1945: dijo que el día de la victoria fue uno de los más alegres de su vida.

Venimos al mundo vacíos de conocimiento y experiencias: sólo hardware e instinto. Si permaneciésemos aislados no llegaríamos muy lejos… el 99% quizá incapaces de inventar la silla o el botijo, pero afortunadamente poco a poco se va instalando en nosotros el software que nos aupa sobre hombros de gigantes: primero el lenguaje (maravilloso invento que hace que el conocimiento no muera con cada individuo), luego la cultura, los “memes”: ese acervo de mil caras que se transmite de una generación a otra en paralelo a los genes, según describe Richard Dawkins en El Gen Egoísta.
Y al mismo tiempo que adquirimos toda esa cultura común a nuestra sociedad, nos impregnamos también con los sentimientos y el estado de ánimo colectivos, cambiantes con cada generación: la autoconfianza que te podía dar ser ciudadano británico en 1900, o norteamericano en 1990, la ilusión de los españoles en 1978, o de italianos y alemanes en el s XIX, recién creadas sus naciones. Es estupendo que las personas compartan una alegría común a todos ellos (y ojalá sucediera más a menudo sobrepasando el ámbito de un país). Quizá el momento de comunión del que haya participado más gente sea el de ver a Armstrong pisar la luna en Julio de 1969, salvo para algún que otro soviético, imagino que aquello fue un chute de optimismo universal.
Por el contrario, aquel día de 1939 en que Jorge VI dió su discurso supuso una congoja terrible para tantos ciudadanos que tuvieron la sospecha o la certeza de que la guerra acabaría segando la vida de alguien querido, y quizá sometiendo a su país. Hoy vivimos un momento no tan dramático como aquél, pero también bastante negativo. El pesimismo es el factor común de las noticias, es toda una puñeta bastante molesta que espero haya pasado cuando mi hija empiece a ser consciente… ojalá en unos años hayamos mejorado la situación socioeconómica entre todos, y así los que vienen detrás tengan algo que agradecernos, y no sólo reproches por haber dejado el planeta hecho una mierda.

¿Prejuicios, casualidades o hechos?

Sin ánimo de ofender a nadie, ahí van un par de observaciones medio en coña:

Tesis 1)“Cuanto peor se conduce en un país, más cerca está en estos momentos del rescate”: Grecia, Portugal, Italia… España. ¿Una mala educación cívica nos lleva a ser peores gestores (en el ámbito de la empresa privada) y a elegir peores gobernantes (a imagen de los ciudadanos), a tolerar la corrupción, a no implicarnos constructivamente en los asuntos públicos/política, etc.?

Tesis 2)“Cuanto más maqueadas van las tías, más machismo latente hay en una sociedad”: Venezuela, Rusia, Italia, y aquí Andalucía, Valencia, Zaragoza… (será un tontería, pero me da que dentro de Iberia es en las capitales de marcado pasado musulmán donde más barrocas van ellas). La lógica de algunas llega a ser “ya que las oportunidades profesionales son menores siendo mujer, tratemos al menos de gustarles a los machos triunfadores: un par de litros de silicona y a trincar a un tío con pasta” ¿¿??
…quizá me haría falta vivir unos años en Dinamarca para bajar a los nórdicos del pedestal en el que los tengo (conductores respetuosos, tías guapísimas sin artificios y en igualdad de oportunidades unas y otros)
—————————————-
Sin ser géminis ni tener transtorno de doble personalidad (al menos no diagnosticado), lo releo y me replico a mí mismo:
Antítesis1) Aunque estos meses haya mucho ruido mediático al respecto, el problema de la deuda no es exclusivo de los países periféricos (ahí tenemos a los campeones mundiales: Japón, Gran Bretaña o Bélgica), ni del sector público, pues la deuda del sector privado duplica a la deuda de la admimistración, y éste es uno de los dos problemones del sistema bancario (con un 7% de impagos, 125.000 milloncetes, e in crescendo)… el otro es que algún día, más pronto que tarde, tendrán que reconocer la pérdida de valor de los activos inmobiliarios, y más de uno se irá al garete, para desconsuelo de quién tenga sus ahorros ahí.
En fin… que quizá “los mercados” no se fian de que vayamos a devolver los préstamos y suben los intereses en base a sesudos análisis de riesgos…con o sin relación con lo cafres que somos al volante :-)
Antítesis 2) En todos los lugares cuecen habas (siempre habrá mujeres florero, hasta en Copenague), y viceversa, segurísimo que también en Venezuela encontraríamos pequeñas Lisa Simpson/Camila Vallejo con carisma, que aspiran y logran ser magníficas doctoras, abogadas, ingenieras, artistas, empresarias, profesoras, representantes de actores o lo que quieran ;-)… y que viva la igualdad real