Doce uvas para acabar el año…

…al más puro estilo Celtiberia Show, espero que no se os atraganten:
Una.-Domingo 19 de Diciembre- El País Semanal entrevista a Rafael Moneo y Jorge Semprún… sin embargo la portada es para Belén Esteban ¿¿¿???
Dos.-Telecinco cierra CNN+ y lo sustituye por un canal Gran Hermano 24 horas
Tres.-El día menos pensado mi doña llega a casa borracha y me hostia: El obispo de Alcalá de Henares y presidente de la Subcomisión Episcopal de la Familia, monseñor Juan Antonio Reig Plá, ha afirmado que la violencia doméstica se da más entre parejas de hecho que entre matrimonios canónicamente constituidos”
Cuatro.-Una de ránkings: Brasil nos desbanca como 8ª economía mundial… de todos modos en el Índice de Desarrollo Humano de la ONU y en el Informe Pisa sobre educación no pasamos del vigésimo puesto… pero eso sí, siempre nos quedará el furgol.
Cinco.-Santiago y cierra España: del Bosque y Villar ofrecen la copa al Apóstol, “era mucho lo que te solicitábamos, pero confiábamos en que atendieras nuestra llamada. Y la atendiste. Estamos hoy aquí con la Copa en nuestras manos para brindártela, porque, Señor, tú también nos ayudaste a ser campeones del mundo”.
Seis.-La Audiencia Provincial de Castellón sobresee los delitos de fraude fiscal de Carlos Fabra por haber, supuestamente, prescrito, lo que “en ningún caso conlleva que no los haya cometido”.
Siete.-La lideresa: “yo destapé el caso Gürtel”… ni en el club de la comedia oiga
Ocho.-El síndrome de la libretita azul posee a los habitantes de La Moncloa: “el presidente Zapatero no desvela si se presentará a la reelección, aunque confesó que otra persona del partido ya conoce los pasos que dará una vez se acerquen los comicios generales. Eso sí, rehusó desvelar el nombre del compañero o compañera que sabe si se retirará o no de la primera línea de la escena política española en 2012. Tampoco reveló si la persona que custodia con él este secreto es o no su sucesor o sucesora”.
Nueve.-Al pan pan y al vino vino, porAntonio Elorza:cuando menos merece el PP llegar al poder, más cerca está de lograrlo: el PP continúa con su pressing, con total indiferencia ante lo que pueden costar hoy sus mensajes de inseguridad y su permanente insolidaridad en temas de Estado de cara a la valoración de la economía española en Europa. Logremos con nuestras declaraciones y nuestros medios un vuelco en la imagen pública de los controladores para mostrar que el caos lo provocó el Gobierno, ya que así aumenta su desprestigio y los trabajadores del aire podrán por fin hacer una huelga legal; opongámonos a aplazar la jubilación a los 67, acusando a ZP de “los recortes sociales” (progresistas que somos); protejamos a los piratas de películas; apuntemos por si acaso que un eventual fin de ETA no sería suficiente y que mientras eso sucede el Gobierno probablemente negocia, y si tal cosa no hace, es obligado pensarlo.
Diez.-Dos precios que, en contra del  sentido común, no bajan: el de los pisos y el de los CDs… de hacerlo se secarían ríos de tinta.
Once.-los  cables de Bradley Manning y Julian Assange desvelan que la relación de la mayoría de los políticos, diplomáticos y demás representantes de los países “soberanos” se comportan frente a EEUU como niños de guardería chivatos dirigiéndose al profe. Lo más patético: constatar de nuevo el mangoneo dentro de nuestro supuestamente imparcial sistema judicial… esa institución para la que la transición nunca tuvo lugar.
…y Doce.- tuvo que ser un gobierno socialista el que hiciera la reconversión industrial y nos metiera en la OTAN, un gobierno popular quien acabase con la mili, y de nuevo un gobierno socialista quien aplicara las medidas de recorte social más duras… ¿quien bien te quiere te hará llorar?
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2 años de crisis… ¿y ahora qué?

¿Menos Estado…

Magnífico Rodera, como siempre. La paradoja la expresaba también magistralmente Felipe González hace un par de meses: “los mercados están castigando a los estados porque éstos se habían endeudado en exceso… para salvar a los mercados”.
Aceptémoslo, estos entes sin cabeza, y mucho menos aún corazón-hasta un 50% de las operaciones son decididas automáticamente por programas de ordenador según Sony Kapoor- son los nuevos dioses a los que debemos sacrificio. Las políticas sociales se aparcan con tal de dar una imagen de solvencia frente a ”los mercados”. Es más, quizá sea ésta la ocasión esperada para dar la puntilla no ya al estado de bienestar, sino simple y llanamente al estado tal y como ha sido entendido en el último medio siglo. Alarmante el breve artículo de Paul Krugman este domingo: http://www.elpais.com/articulo/primer/plano/EE/UU/sume/oscuridad/elpepueconeg/20100815elpneglse_3/Tes   
De momento el mensaje neocon al que alude Krugman no ha calado tanto en Europa, y los ciudadanos parecen valorar algo mejor la labor de sus administraciones. Por un lado existe consenso en desear una sanidad con cobertura universal, una educación pública de calidad, unas pensiones dignas, una justicia ágil y ecuánime, y así un largo etc., y por otro se es consciente de que “los mercados” no van a financiar al mismo precio que hace un par de años este modelo, por lo que los gobernantes se encuentran ante la siguiente disyuntiva:
a)      Retracción del Gasto y la Inversión pública.
b)      Incremento de los ingresos vía impuestos
c)       Adopción de medidas de eficiencia, para, en definitiva, hacer más con menos.
“La tijera”, a), es la receta de resultado más inmediato, pero, ¿es la más deseable?, el remedio Keynesiano en tiempos de recesión pasa por que el Estado lleve a cabo una política contracíclica, es decir: tirar del carro y aguantar el tirón hasta que vengan tiempos mejores, en los que poner en orden el déficit. ¿Por qué hemos tenido que ser el país que primero llevase a cabo recortes?. Un político se debe a sus ciudadanos, no a los zocos y bazares internacionales.
En segundo lugar, el incremento de recaudación, que no tiene porqué ser impopular, ante todo si no se centra en impuestos indirectos como el IVA, y si se complementa con persecución del fraude fiscal, poniendo de paso la proa a los beneficios de las SICAV (falaz el argumento el de que “el dinero viaja a la velocidad de la luz, y se evadirá”… existen los medios para que las inversiones que generan beneficio aquí, tributen aquí). Actuando así, el ciudadano cumplidor se sentirá menos gilipollas, y se disipará la sensación de que la clase media es siempre la que paga los platos rotos.
Por cierto, en el capítulod de la financiación municipal ¿de verdad nadie ha pensado que si se tributara por cada vivienda en proporción real a los gastos que tienen los ayuntamiento, se cubriría el agujero existente en sus cuentas, y se forzaría de paso la salida al mercado de venta o alquiler de gran parte de las viviendas vacías?
Por último, la eficiencia, ese concepto desconocido por algunos de nuestros políticos (por favor, distingamos aquí entre políticos y administración). Sorprendentemente, mejorar la eficiencia del funcionamiento del Estado es algo fuera del debate principal (centrado en el recorte de gastos y en el incremento de impuestos), pero sin duda será fundamental de aquí en adelante.
Las medidas de incremento de la eficiencia, o al menos de paliación de la ineficiencia, tienen un largo recorrido si analizamos, por ejemplo, el campo de las obras públicas, en el que se han cometido tantos desmanes:
·         Líneas de metro ligero (15-20 M€/km) no en sustitución de líneas de autobús saturadas, sino según trazados llevados a cabo por Presidentes, Consejeros o Alcaldes metidos a expertos en medios de transporte público.
·         Autovías, como la de los viñedos, la AP-41 y tantas otras, llevadas a cabo a espaldas de los estudios de demanda que desaconsejaban su construcción, cuando no se orientaban dichos estudios directamente. http://www.heraldo.es/noticias/aragon/la_primera_autopista_autonomica_apenas_atrae_una_quinta_parte_del_trafico_previsto.html
·         La colosal M-30, que incumple toda razón sensata beneficio/coste
·         Y en general, la opacidad de información en el coste final de las infraestructuras, cuyo presupuesto de licitación sí se publica, pero jamás los incrementos por modificados de obra… nadie debería quedar impune si una obra se va al doble de su presupuesto de adjudicación, ya se ponga por delante el arquitecto estrella de turno, la exposición universal de horticultura, o el plazo de inauguración en año de elecciones.
Pero bueno, todo sea por cortar cintas ¿no?. Hemos invertido mucho, lo que en principio es excelente, pero en demasiadas ocasiones hemos invertido mal, sin ser necesario, en el lugar equivocado, y a un coste injustificable.
El crecimiento potencial anidado en la corrección de las ineficiencias de nuestro país (centrémonos en el sector público, que del privado ya se encarga la selección natural) es mucho mayor de lo que se reconoce. Merecería una entrada aparte en el blog, pero basten tres ejemplos:
·         La universidad, y no voy a hablar de la endogamia en el profesorado, del divorcio entre los conocimientos impartidos y las habilidades útiles en el mundo real y la empresa… tan sólo fijémonos en lo más flagrante: en el número excesivo de facultades de nuestro país, dado que cada CCAA quiere tener el abanico completo de carreras. ¿No hubiera sido más eficiente destinar tal inversión a becas por desplazamiento y alojamiento manteniendo un número contenido de universidades, según el modelo francés?.
·         El funcionariado: es triste y crudo pero al tiempo cierto que el miedo al despido es un excelente acicate para mejorar la productividad. ¿Es bueno entonces para la productividad global del país que exista un 15% de trabajadores dentro de una categoría intocable?, que nadie se rasgue las vestiduras:  en un país de probada sensibilidad social como Suecia un trabajador público no tiene garantizado su trabajo de por vida, y allí los funcionarios son un 25% de la población ocupada.
·         El urbanismo y la gestión de los recursos naturales: estábamos destinados a ser un país de servicios volcado en el turismo, pero nos hemos dedicado a amancillar la costa de levante durante nada menos que 50 años, haciendo un efímero caldo con la gallina de los huevos de oro, ¿es ahora el turno de las playas atlánticas del norte y el sur?… bendito crack inmobiliario, que al menos ha dado un respiro a Cádiz, Huelva y Asturias… ¿por cuánto tiempo?
En fin, pretendo hacer una defensa del Estado fuerte pero ante todo eficiente, capaz de identificar las inversiones con mayor efecto multiplicador, de garantizar los servicios sociales, y sobre todo de liderar la salida de la crisis. Quizá los tiempos no acompañen, y quizá nos haga falta una clase política con mayor altura de miras . Ya que es evidente que ambos partidos carecen de los cuadros y cantera adecuados, podría plantearse que en realidad tardaríamos menos de 10 años en notar los beneficios de contar con una especie de ENA de la que salieran las generaciones de futuros tecnócratas, ¿suena muy iluso?.
… y menos Europa?
En mi universidad los veteranos comentaban que, de las 4 posibilidades que había: 1) ir a curso por año, 2) ir “tirando”, 3) quedarte “en medio” y 4) que te echaran de la escuela por no aprobar el nº de asignaturas requeridas, la peor no era ni mucho menos la cuarta, sino “quedarte en medio”, atrapado en el limbo. Pues bien, parece que esto es precisamente lo que le ha ocurrido a la Unión Europea. ¿Y no estaba cantado?, ¿se creía sostenible seguir una política monetaria común ante las diferencias de renta que se dan entre los diferentes estados?, sí lo fue en tiempos de bonanza, pero a las primeras de cambio, la flota navega dispersa.
La crisis ha sorprendido a la Unión con el paso cambiado, en un estadio intermedio de convergencia y sin voluntad aparente de evolucionar hacia una fase posterior que hubiera blindado el edificio que ahora parece resquebrajarse. La clave a mi modo (profano) de ver las cosas es la incoherencia que supone haber seguido una política monetaria común sin haber logrado una emisión de deuda única, una deuda europea que sustituya a la deudas griega, francesa, belga o alemana.  La clave para ello radica en la armonización de las políticas fiscales, requisito imprescindible previo que ha posibilitado la pervivencia de un sistema de deuda única en países tan heterogéneos como Italia, España, o el mismo EEUU (la renta per cápita en Sicilia es el 50% de la de Lombardía y entre Extremadura y Navarra la relación es del 55%).
En definitiva, da miedo la actitud de Angela Merkel, los alemanes parecen cansados de tirar del tren, pero la salida con éxito de esta coyuntura, y la garantía de futura prosperidad en un mundo de incipientes gigantes no vendrá haciendo menos, sino más Europa.