Clasismo

Hace bastantes meses, a raíz del cambio de gobierno, empecé a redactar una entrada que no llegué a completar. Estuve tratando de aclarar cuál es el “conjunto intersección” de las carteras ministeriales de una serie de países significativos (no comprendía que tras 30 años de democracia aún no hayamos encontrado la fórmula de la gobernabilidad, y que los ministerios se fusionen, aparezcan y desaparezcan con esta frecuencia). Llegué a la conclusión de que en base a unos 8 bloques ministeriales estables en el tiempo se logran abarcar satisfactoriamente las competencias del estado:
BLOQUE 1: JUSTICIA E INTERIOR
BLOQUE 2: ASUNTOS EXTERIORES, DEFENSA
BLOQUE 3: ECONOMÍA Y HACIENDA
BLOQUE 4: OBRAS PÚBLICAS, ENERGÍA, INDUSTRIA, COMUNICACIÓN
BLOQUE 6: MEDIOAMBIENTE, AGRICULTURA Y PESCA
BLOQUE 6: SALUD Y ASUNTOS SOCIALES
BLOQUE 7: EDUCACIÓN Y CULTURA
BLOQUE 8: VARIOPINTOS… en función de actividades clave del país, en España Turismo, en Arabia “Peregrinación” (verídico), o el desapararecido Mº del Azúcar en Cuba :-)Esto, como todo, es discutible, pero a lo que iba: además de con las curiosidades graciosas del octavo bloque, en este paseo por las páginas web de distintos gobiernos me encontré con lo siguiente:

Sí, me llamó mucho la atención que la página oficial de Chile (http://www.gob.cl/ministros/), está adornada con reseñas biográficas de sus ministros que rozan (a mi parecer) la más rancia (y ridícula) tradición de titulitis que se da en aquellos sitios en los que el tuerto es el rey. ¿Qué importancia puede tener dónde haya cursado alguien su educación secundaria/generalista?, ¿es que acaso es algo que marca-ya desde los 12 años-la trayectoria profesional de una persona?.
Evidentemente en un país con una justa homogeneidad en su sistema educativo la respuesta es no, sin embargo, cuanto más se deja éste en manos privadas y confesionales, la divergencia con los sistemas más justos de educación pública y laíca de alta calidad (Francia, Alemania, Escandinavia) esta segregación llega a ser sangrante.
Los jóvenes chilenos no protestan (sólo) por la precariedad en sus trabajos, o por un difícil acceso a la vivienda… piden ante todo que se alcance la igualdad de oportunidades a través de la mejora de su sistema educativo, lo que me parece un ejercicio de responsabilidad admirable. Ojalá lo vean cumplido, para que dentro de unos años dé igual si fuiste a un instituto privado, caro y elitista, o a una universidad pública, moderna, y de calidad reconocida.
De España (masificación en las aulas, desconexión del profesorado con el ejercicio real de la profesión, cribas que no aportan enseñanza, y enseñanzas que no dan bagaje útil, sistemas obsoletos en las clases prácticas, escasa investigación y nula aplicación de programas informáticos, proliferación de universidades, titulitis patria por un lado, y por otro todo lo contrario: devaluación del título por exceso de oferta/falta de planificación en la creación de universidades) hablaremos otro día.