Es la macroeconomia, idiota.

Síntesis:
a) es engañoso medir el déficit de una administración sobre otra base que no sea la de sus propios ingresos. Su medida respecto al PIB nos lleva a minimizar la magnitud de esta carga.
b) el problema de la deuda lleva siglos arrastrándose, la equiparación de ingresos y gastos no se ha logrado en apenas ningún país, pues todos ellos compiten fiscalmente por captar capital y sociedades, y la deuda emitida para tapar este permanente agujero, dando una y otra vez una pata hacia delante al balón, nos hace rehenes de los prestamistas hoy llamados “mercados”.
c) que la distribución de los impuestos está absolutamente desequilibrada, recayendo mayoritariamente sobre la clase trabajadora y exonerando a las actividades especulativas es algo insuficientemente divulgado. Asociaciones como ATTAC proclaman el control de los mercados financieros y la supresión de los paraísos fiscales.

Es gracioso, la gente despotrica contra los diversos planes de estudio -LOGSE, LOE, etc.-sobre los que no me podré pronunciar hasta que mi hija no llegue al cole, y sin embargo encumbran los de hace décadas. Pues bien, yo pasé por EGB, BUP, COU y no quedó en mí el suficiente poso de cultura y conocimiento del entorno que me permita leer un periódico y llegar a comprenderlo al 100%, y por tanto deduzco que como yo, el 95% de la población carecen de bagaje para formarse un juicio sobre los asuntos que están en el candelero día a día (confío en “educación para la ciudadanía” y la tal “conocimiento del medio” para que a Inés no le pase, y si no, aquí tiene a su padre el brasas).
Hablo por un lado de derecho– abro paréntesis: me parece fundamental, y sin embargo he tenido que enterarme por mi cuenta de la estructura territorial y competencial del sistema judicial para llegar a distinguir entre audiencias provinciales (salas de lo penal, civil, mercantil…), tribunales superiores de justicia (CCAA), Tribunal Supremo, Audiencia Nacional, Consejo General del Poder Judicial, etc.-cierro paréntesis. Y por otro lado me refiero a la economía, que es a lo que voy.
Empezando por lo más básico, podríamos hacer una encuesta para tomar la temperatura a la sociedad, preguntando por la definición de Producto Interior Bruto: haciendo analogía con un individuo diríamos intuitivamente que el PIB responde a “cuánto ganas”, no a “cuánto tienes”, pues mide la creación de riqueza de un país en un periodo determinado (generalmente en un año), mientras que los activos de una nación nadie se para a ponderarlos. Bien, la definición formal no es única, pero pueden tomarse las dos principales, la del valor agregado y la del gasto:
ê PIB=∑valores añadidos en todos los procesos productivos=∑facturación de las empresas de un país en un periodo de un año-∑valor de los insumos (o costes asociados a dichos procesos productivos).
ê PIB= Consumo (familias) + Inversión privada (empresas) + Gasto público (administración)+ Exportaciones -Importaciones
Personalmente no creo que el PIB de una nación sea una excelente medida del desarrollo y bienestar de su sociedad (como ya afirmaba su propio creador, Simon Kuznets), pero hay que reconocer que es el principal macroindicador económico universalmente aceptado, y por tanto hay que comprenderlo. En fin, sobre esta base y ya aterrizando, ¿qué narices ha pasado hoy en Portugal?… sencillamente; que el gobierno de Sócrates ha caído porque al país no le salen las cuentas. Y esas cuentas son grosso modo las siguientes:
PIB de unos 160.000 millones de euros (M€)
Gasto público≈48% del PIB
Ingresos de la Administración≈40,8% del PIB
… y por tanto el déficit público es de un 7,2% (el oficial, porque desde Bruselas se cree que el real podría ser del 8,2% sobre el PIB). Y he aquí la magnitud que lleva a engaño, en mi opinión es sumamente engañoso medir el déficit sobre el PIB, cuando, según la definición vista, del PIB participa no sólo el estado sino también el sector privado: familias y empresas. Es como si yo-Pepe- afirmase que, ganando 2.000€ al mes y gastando 2.400€, no llego a fin de mes por un desfase del 4%, porque mido este agujero en base a mis ingresos más los de mis padres (6.000€) y más los de mi esposa (otros 2.000€). No señor, mi déficit es en realidad del 20% en el ejemplo dado, y en el caso de Portugal el déficit del estado es del 17% medido sobre sus ingresos, lo que nos da la verdadera magnitud del problema, y la explicación de por qué los países periféricos (odio el acrónimo PIGS y no doy crédito cuando la prensa española lo reproduce) llevamos meses pendientes de “los mercados”, esos entes que cubren nuestro agujero a cambio de un creciente interés (como si Pepe acudiese a Cofidis cada fin de mes, pidiendo nuevos préstamos para saldar las deudas a punto de vencer … ¿resolveríaeste endeudamiento sus problemas, o simplemente se trata del eterno “pan para hoy y hambre para mañana” que ha venido pesando como una losa en el desarrollo de los países del “no primer mundo”?).
Parece evidente que cuando a alguien no le salen las cuentas, 1º trata de cortar gastos (y esto se ha visto que lo hace igual un gobierno socialista-Sócrates/Zapatero- que uno de derechas: dando tijeretazo al gasto social), y 2º, trata de incrementar sus ingresos, pero para esto los gobiernos no son tan bravos, porque si echamos un vistazo a la estructura fiscal predominante veremos lo siguiente:
Las rentas del trabajo tributan muchísimo más que las del capital, en base al hecho de que es mucho más improbable que un trabajador emigre a un país donde pague menos impuestos (a no ser que te llames Julio Iglesias o Arancha Sánchez Vicario), que que el capital vuele a paraísos fiscales.
Los países compiten entre sí en este sentido: si la presión sobre el capital fuese igual de elevada en todos, éste no tendría escapatoria.
Prácticamente no existe ningún país que evite recurrir a emisiones de deuda para tapar sus agujeros presupuestarios (tan sólo Singapur algún otro país netamente exportador no incurren en déficit y por tanto no tienen que emitir deuda pública). Se da la circunstancia de que, por alto que sea el interés que exigen los mercados a tus emisiones, casi siempre hay un país en peor situación (más riesgo de impago= mayor interés), con lo que al final existen múltiples cruces de deuda entre bancos centrales: el sistema conviene a casi todos, salvo a los que se encuentran en el extremo de la cadena.
En definitiva, la solución de los Estados ante su eterno “no llegar a fin de mes” es pedir prestado, gravando con intereses el funcionamiento del sistema público (el servicio de la deuda-amortización más intereses- se come un 2,5% del PIB=27.400M€=8,7% del gasto de los PGE; es decir: supone ya más que las partidas dedicadas a sanidad, infraestructuras y educación juntas)…¿seguiremos cayendo en esta espiral sin fin, sin reunir valor suficiente para cortar de una vez por todas este nudo gordiano subiendo impuestos a la banca y a los mercados especulativos que tanto han tenido que ver en el origen de nuestros males?
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