¿A quién rescatar?

El autor advierte que repasar la lista de falacias que pretenden justificar las políticas adoptadas desde 2010 puede causar ardor de estómago.

“no nos podemos permitir el estado de bienestar que teníamos, (o los incentivos a las energías renovables, o el tener una aerolínea nacional independiente, siendo el turismo nuestro principal sector económico, por citar algunos otros “lujos”)

(pero sí el inyectar cantidades de dinero ingentes en rescates a entidades irresponsablemente gestionadas… ¡ah!, y que ese dinero vaya a recuperarse es otra falacia: una acción de una empresa quebrada es papel mojado)

“dejar caer a los bancos perjudicaría tanto al resto de la economía que es una opción implanteable”

(¿¡daño, perjuicio!? …¡el perjuicio ya está aquí!, en gran parte originado por el propio rescate que no ha favorecido el crédito pero sí ha obligado a constreñir la inversión y el gasto públicos más allá de lo sensato: nuestra tasa de paro y el desmantelamiento de los servicios sociales son una realidad; en todo caso hubiese sido preferible perjudicar a una parte de la ciudadanía-los ahorradores que hubieran depositado su confianza en entidades quebradas-que a la sociedad en su conjunto; el daño sistémico ha sido el conjunto de rescates ruinosos que han detraído los medios necesarios para acometer las políticas contracíclicas que han adoptado otros países… por no hablar del daño moral, y del ejemplo que se está dando)

“los ciudadanos han vivido por encima de sus posibilidades”

(bien, y algunos bancos han tasado y prestado por encima de toda prudencia ¿ha de expiar sus pecados sólamente la clase media de este país?)

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Pero me he lanzado a escribir porque en todo este asunto hay un factor que no está en el debate: el prestamista último de los bancos zombies españoles no es tan solo el BCE, sino el sistema bancario transpirenáico. Sencillamente no se está dejando caer a ninguna de nuestras entidades porque eso supondría pérdidas ingentes para las cajas y bancos alemanes, franceses y británicos. El votante europeo opina que es mucho mejor sangrar al ciudadano español (e italiano, portugués, griego) para que inyecte sus impuestos en este agujero negro, aunque esto suponga destruir la clase media de este país y “latinoamericanizar” el sur de Europa, en referencia a la desigualdad endémica y a la década perdida de ese continente que siguió las recetas del FMI al pie de la letra. Lo más doloso es que todo ello se está haciendo con la complicidad del gobierno español (el actual y el anterior), que además extorsiona a la banca saneada para que adquiera la morralla inmobiliaria ahora concentrada en el “banco malo”, ese invento que no es otra cosa que la mutualización de las pérdidas de quienes lo hicieron fatal entre sus pares. Sencillamente, demencial. Por cierto, que BBVA se ha negado a jugar a esto…

http://economia.elpais.com/economia/2012/12/13/actualidad/1355394584_950598.html

http://economia.elpais.com/economia/2012/12/13/actualidad/1355394663_765903.html

http://economia.elpais.com/economia/2012/12/13/actualidad/1355431787_639193.html

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