Reputación Institucional

Las instituciones se crean en respuesta a una necesidad. Un balance entre las formas en el desempeño de sus funciones y la eficacia con la que responden a su objetivo hacen que sean o no cuestionadas por la opinión pública y por el resto de poderes políticos. En contra de lo que nos puedan transmitir, la percepción que se tiene de ellas no se torna negativa por el mero paso del tiempo, la erosión no es “inevitable”, sino que en la mayoría de los casos resulta autoinfligida.
Concretemos en base a tres ejemplos:
  • Las Naciones Unidas se crean en un momento de optimismo universal, en el ambiente de euforia postraumática que reinaba en 1945. En este foro se depositaron grandes esperanzas, pero sin embargo con el paso del tiempo en demasiadas ocasiones desgraciadamente ha demostrado su inoperancia recurrente para plantear y aplicar soluciones a los problemas económicos, ecológicos, y de seguridad que afectan a la humanidad. Hasta tal punto se encuentra desgastada su reputación, que una alumna me ha mirado esta mañana con cara de sorpresa cuando he citado a la FAO como una fuente de datos perfectamente válida en materia de gestión del agua para regadíos… y me temo que ha sido por el mero hecho de estar vinculada la FAO a la ONU, según su opinión, “una instutución ineficaz”…evidentemente se me ha caído el alma a los pies.
  • Otro ejemplo lo constituyen los partidos políticos y sindicatos: media España pasó 40 años anhelándolos, para acabar llegando a día de hoy al divorcio más absoluto; en efecto, hay una brecha creciente entre el pueblo y las organizaciones que lo representan, sin embargo éste sería un problema con fácil solución mediante la apertura de los partidos a los ciudadanos, claro que… se para eso habría que desmontar el chiringuito de mucha gente.
  • Por último cae en picado la reputación de LA institución incuestionable e incuestionada hasta hoy …y no, no me refiero a la curia, sino a la monarquía: efectivamente, el desgaste se lo han ganado entre unos y otros a pulso de “acciones poco ejemplares” que han hecho que el país- a pesar de la ola desinformativa favorable tras la que se escuda la figura de Juan Carlos I- empiece a plantearse para qué sirve, y si nos sirve adecuadamente la corona. El para qué tiene la respuesta en el tráfico de influencias puro y duro, al más alto nivel (¿qué es si no la mediación para obtener contratos en países no democráticos?), y el si lo hace adecuadamente, depende del precio que estemos pagando por ello, porque claro, los ocho millones de euros que tiene oficialmente como presupuesto la casa del rey no deben reflejar ni un 20% de sus ingresos “reales”.
    …y es que hay que ser previsores, que en esa familia se sabe de primera mano lo caro que resulta un exilio.
Isabel II huye hacia París en 1868
Alfonso XIII parte hacia el exilio en Abril de 1931

360º

En el programa Versión Española, como introducción antes de emitir la película, muestran un montaje de ideas enlazadas que me encanta. También hacen algo similar muchas veces en tres catorce.

A modo amateur voy a tratar de emularlo, en un pequeño viaje circular, encadenando curiosidades.

Salimos de Mallorca. Hace 6 millones de años las Baleares eran las cumbres de una sierra que destacaba sobre la llanura del fondo del mediterráneo, entonces seco (salvo por unos pocos lagos en sus zonas más profundas, tan salobres como el Mar Muerto). Todavía en el mapa se ve la alineación de esta cadena, que se prolonga entre Sierra Nevada y las tres islas mayores. En esta plataforma continental, donde las aguas son poco profundas, se dan las mejores condiciones para el desarrollo de la vida marina, y es donde podemos hallar el ecosistema climáx del mediterráneo: las praderas de Posidonia, una planta que, como el delfín, siendo de orígen terrestre, reconquistó los océanos hace unos 140 millones de años. Una segunda curiosidad: todo su taxón, el de las fanerógamas, las plantas con flor, es menos antiguo que el de los mamíferos (200 millones de años frente a unos 220 millones de años), cuando mires un rosal o un naranjo en flor, le puedes susurrar que tu estirpe de ratas peludas tiene más solera. 
  
La existencia de aguas poco profundas, con un substrato sobre el que las plantas puedan enraizar, es lo que favorece que la biodiversidad sea mucho mayor en los pantanos naturales y marismas (Daimiel, Gallocanta, Doñana) que en los embalses artificiales que inundan valles en V, o que en los lagos y mares profundos. Puede que en un futuro se acomentan obras de relleno para recrear estas condiciones y restituir así zonas costeras degradadas, o para proceder a la mareocultura (agricultura de algas y peces sobre plataformas semisumergidas (<35m) ¿o quizá cuesta más el collar que el galgo?).
En la Escuela de Caminos los profesores de Obras Hidráulicas hacían mucho énfasis en que había que hablar con propiedad, y no llamar a los embalses “pantanos”, “¿hay caimanes en Buendía?, no, ¿verdad?, porque es un embalse”.
España es el país con mayor numero de grandes presas por habitante. Y benditas sean, sin nuestros sistemas de regulación, hace meses que con esta sequía estaríamos bebiendo agua embotellada y haciéndonos el lavado del gato con toallitas. Quizá algunos de estos embalses  no se justifiquen, el destrozo ecológico que supusieron no compensa las contrapartidas positivas, y bajo los parámetros manejados hoy en día no se hubieran acometido, porque se planearon para satisfacer la sed sin límite de la agricultura de regadío en los años del desarrollismo. Sin embargo, llegados a este punto, nos queda estar agradecidos y orgullosos de poder contar con el conjunto de otras muchas obras imprescindibles destinadas al abastecimiento urbano (recordemos, un % menor del consumo total), como El Atazar, una presa de bóveda que es, además de útil, preciosa.

Gracias a Joaquín Costa y a Lorenzo Pardo, Franco no tuvo más que desempolvar el Plan Nacional de Obras Hidráulicas de éste último (de tiempos de la II República-1933), para satisfacer su afición a cortar cintas y a colgarse medallas. 

Me intereso por la vida de Manuel Lorenzo Pardo, y veo que se vinculó al Partido Radical ¿sorprende el nombre?… sí señor, en este país tuvimos un presidente del gobierno de la mano de dicha formación: Alejandro Lerroux, pero más me ha sorprendido aún la cabecera de uno de los periódicos que dirigió: El Intransigente … ¿¿??? vaya carta de presentación. Cierro ya el bucle con este personaje, que dirigió el país durante el bienio negro, y cayó finalmente por el escándalo del estraperlo, un juego de azar basado en una ruleta trucadada instalada en el Hotel Formentor, con lo que finalmente hemos llegado de nuevo a Baleares.