2 años de crisis… ¿y ahora qué?

¿Menos Estado…

Magnífico Rodera, como siempre. La paradoja la expresaba también magistralmente Felipe González hace un par de meses: “los mercados están castigando a los estados porque éstos se habían endeudado en exceso… para salvar a los mercados”.
Aceptémoslo, estos entes sin cabeza, y mucho menos aún corazón-hasta un 50% de las operaciones son decididas automáticamente por programas de ordenador según Sony Kapoor- son los nuevos dioses a los que debemos sacrificio. Las políticas sociales se aparcan con tal de dar una imagen de solvencia frente a ”los mercados”. Es más, quizá sea ésta la ocasión esperada para dar la puntilla no ya al estado de bienestar, sino simple y llanamente al estado tal y como ha sido entendido en el último medio siglo. Alarmante el breve artículo de Paul Krugman este domingo: http://www.elpais.com/articulo/primer/plano/EE/UU/sume/oscuridad/elpepueconeg/20100815elpneglse_3/Tes   
De momento el mensaje neocon al que alude Krugman no ha calado tanto en Europa, y los ciudadanos parecen valorar algo mejor la labor de sus administraciones. Por un lado existe consenso en desear una sanidad con cobertura universal, una educación pública de calidad, unas pensiones dignas, una justicia ágil y ecuánime, y así un largo etc., y por otro se es consciente de que “los mercados” no van a financiar al mismo precio que hace un par de años este modelo, por lo que los gobernantes se encuentran ante la siguiente disyuntiva:
a)      Retracción del Gasto y la Inversión pública.
b)      Incremento de los ingresos vía impuestos
c)       Adopción de medidas de eficiencia, para, en definitiva, hacer más con menos.
“La tijera”, a), es la receta de resultado más inmediato, pero, ¿es la más deseable?, el remedio Keynesiano en tiempos de recesión pasa por que el Estado lleve a cabo una política contracíclica, es decir: tirar del carro y aguantar el tirón hasta que vengan tiempos mejores, en los que poner en orden el déficit. ¿Por qué hemos tenido que ser el país que primero llevase a cabo recortes?. Un político se debe a sus ciudadanos, no a los zocos y bazares internacionales.
En segundo lugar, el incremento de recaudación, que no tiene porqué ser impopular, ante todo si no se centra en impuestos indirectos como el IVA, y si se complementa con persecución del fraude fiscal, poniendo de paso la proa a los beneficios de las SICAV (falaz el argumento el de que “el dinero viaja a la velocidad de la luz, y se evadirá”… existen los medios para que las inversiones que generan beneficio aquí, tributen aquí). Actuando así, el ciudadano cumplidor se sentirá menos gilipollas, y se disipará la sensación de que la clase media es siempre la que paga los platos rotos.
Por cierto, en el capítulod de la financiación municipal ¿de verdad nadie ha pensado que si se tributara por cada vivienda en proporción real a los gastos que tienen los ayuntamiento, se cubriría el agujero existente en sus cuentas, y se forzaría de paso la salida al mercado de venta o alquiler de gran parte de las viviendas vacías?
Por último, la eficiencia, ese concepto desconocido por algunos de nuestros políticos (por favor, distingamos aquí entre políticos y administración). Sorprendentemente, mejorar la eficiencia del funcionamiento del Estado es algo fuera del debate principal (centrado en el recorte de gastos y en el incremento de impuestos), pero sin duda será fundamental de aquí en adelante.
Las medidas de incremento de la eficiencia, o al menos de paliación de la ineficiencia, tienen un largo recorrido si analizamos, por ejemplo, el campo de las obras públicas, en el que se han cometido tantos desmanes:
·         Líneas de metro ligero (15-20 M€/km) no en sustitución de líneas de autobús saturadas, sino según trazados llevados a cabo por Presidentes, Consejeros o Alcaldes metidos a expertos en medios de transporte público.
·         Autovías, como la de los viñedos, la AP-41 y tantas otras, llevadas a cabo a espaldas de los estudios de demanda que desaconsejaban su construcción, cuando no se orientaban dichos estudios directamente. http://www.heraldo.es/noticias/aragon/la_primera_autopista_autonomica_apenas_atrae_una_quinta_parte_del_trafico_previsto.html
·         La colosal M-30, que incumple toda razón sensata beneficio/coste
·         Y en general, la opacidad de información en el coste final de las infraestructuras, cuyo presupuesto de licitación sí se publica, pero jamás los incrementos por modificados de obra… nadie debería quedar impune si una obra se va al doble de su presupuesto de adjudicación, ya se ponga por delante el arquitecto estrella de turno, la exposición universal de horticultura, o el plazo de inauguración en año de elecciones.
Pero bueno, todo sea por cortar cintas ¿no?. Hemos invertido mucho, lo que en principio es excelente, pero en demasiadas ocasiones hemos invertido mal, sin ser necesario, en el lugar equivocado, y a un coste injustificable.
El crecimiento potencial anidado en la corrección de las ineficiencias de nuestro país (centrémonos en el sector público, que del privado ya se encarga la selección natural) es mucho mayor de lo que se reconoce. Merecería una entrada aparte en el blog, pero basten tres ejemplos:
·         La universidad, y no voy a hablar de la endogamia en el profesorado, del divorcio entre los conocimientos impartidos y las habilidades útiles en el mundo real y la empresa… tan sólo fijémonos en lo más flagrante: en el número excesivo de facultades de nuestro país, dado que cada CCAA quiere tener el abanico completo de carreras. ¿No hubiera sido más eficiente destinar tal inversión a becas por desplazamiento y alojamiento manteniendo un número contenido de universidades, según el modelo francés?.
·         El funcionariado: es triste y crudo pero al tiempo cierto que el miedo al despido es un excelente acicate para mejorar la productividad. ¿Es bueno entonces para la productividad global del país que exista un 15% de trabajadores dentro de una categoría intocable?, que nadie se rasgue las vestiduras:  en un país de probada sensibilidad social como Suecia un trabajador público no tiene garantizado su trabajo de por vida, y allí los funcionarios son un 25% de la población ocupada.
·         El urbanismo y la gestión de los recursos naturales: estábamos destinados a ser un país de servicios volcado en el turismo, pero nos hemos dedicado a amancillar la costa de levante durante nada menos que 50 años, haciendo un efímero caldo con la gallina de los huevos de oro, ¿es ahora el turno de las playas atlánticas del norte y el sur?… bendito crack inmobiliario, que al menos ha dado un respiro a Cádiz, Huelva y Asturias… ¿por cuánto tiempo?
En fin, pretendo hacer una defensa del Estado fuerte pero ante todo eficiente, capaz de identificar las inversiones con mayor efecto multiplicador, de garantizar los servicios sociales, y sobre todo de liderar la salida de la crisis. Quizá los tiempos no acompañen, y quizá nos haga falta una clase política con mayor altura de miras . Ya que es evidente que ambos partidos carecen de los cuadros y cantera adecuados, podría plantearse que en realidad tardaríamos menos de 10 años en notar los beneficios de contar con una especie de ENA de la que salieran las generaciones de futuros tecnócratas, ¿suena muy iluso?.
… y menos Europa?
En mi universidad los veteranos comentaban que, de las 4 posibilidades que había: 1) ir a curso por año, 2) ir “tirando”, 3) quedarte “en medio” y 4) que te echaran de la escuela por no aprobar el nº de asignaturas requeridas, la peor no era ni mucho menos la cuarta, sino “quedarte en medio”, atrapado en el limbo. Pues bien, parece que esto es precisamente lo que le ha ocurrido a la Unión Europea. ¿Y no estaba cantado?, ¿se creía sostenible seguir una política monetaria común ante las diferencias de renta que se dan entre los diferentes estados?, sí lo fue en tiempos de bonanza, pero a las primeras de cambio, la flota navega dispersa.
La crisis ha sorprendido a la Unión con el paso cambiado, en un estadio intermedio de convergencia y sin voluntad aparente de evolucionar hacia una fase posterior que hubiera blindado el edificio que ahora parece resquebrajarse. La clave a mi modo (profano) de ver las cosas es la incoherencia que supone haber seguido una política monetaria común sin haber logrado una emisión de deuda única, una deuda europea que sustituya a la deudas griega, francesa, belga o alemana.  La clave para ello radica en la armonización de las políticas fiscales, requisito imprescindible previo que ha posibilitado la pervivencia de un sistema de deuda única en países tan heterogéneos como Italia, España, o el mismo EEUU (la renta per cápita en Sicilia es el 50% de la de Lombardía y entre Extremadura y Navarra la relación es del 55%).
En definitiva, da miedo la actitud de Angela Merkel, los alemanes parecen cansados de tirar del tren, pero la salida con éxito de esta coyuntura, y la garantía de futura prosperidad en un mundo de incipientes gigantes no vendrá haciendo menos, sino más Europa.

Mantras y lenguaje


 
Hoy toca ser un pelín irreverente, a riesgo de morder la mano que me da de comer. 
El caso es que me encanta el humor iconoclasta que echa por tierra y se descojona de tantas y tantas convenciones preestablecidas (sí: a mis años, y me parto con los Simpson, Futurama o Padre de Familia); también admiro a Quino (más allá de Mafalda), Miguel Brieva, Andrés Rábago (“el Roto”) o Ernesto Rodera (http://vinetasdeernestorodera.blogspot.com/), todos ellos nos dan un punto de vista ácido que contrapone grandes dosis de sentido común a los razonamientos absurdos que nos intentan hacer comulgar con ruedas de molino. Es exactamente la misma sinceridad sorprendida del niño que dice en voz alta que el rey está desnudo, cuando todo el rebaño de adultos callaba, bien por miedo, o bien por complicidad con la mentira pactada.

En el mundo adulto en el que se desarrollan nuestras vidas profesionales intento no perder esa mirada. En concreto uno de los fenómenos que más me llama la atención es el de los mantras: palabras y frases que prestidigitadores y vendedores de crecepelo del s XXI repiten hasta la saciedad ya sea porque algún día quisieron decir algo, con éxito, (y el éxito llevó al abuso), o ya sea porque son expresiones y códigos “de moda”, y el no recurrir a ellos les haría perder el mimetismo entre los componentes del grupo al que pertenecen, esto es: mera supervivencia o miedo a la exclusión.
En fin, lo iré completando, pero de momento ahí van algunos de los “palabros” a los que me refiero, no puedo evitar que se me escape una sonrisilla cuando los leo o los escucho en alguna reunión… ¿qué pensaría Bart de todo esto?:
1/ ARQUITECTURA, todo un filón
(las frases de la izquierda son combinables con las de la derecha de manera indiferente,
el éxito ante el cliente está asegurado, sobre todo si se trata de un concejal, alcalde o consejero impresionable)
…conforma un nuevo paradigma que…
… será un referente de arquitectura sostenible
…demuestra vocación de proyectarse más allá de su tiempo y…
articula/vertebra en torno a sí…
… la combinación de diferentes texturas/materiales reciclados…
…logra evocar/se inspira en…
relaciona una parte de la ciudad en la que ocurren muchas cosas, con su entorno más inmediato, y…
…al fin revaloriza/recupera un espacio denostado
(¡viva la contradicción!) el elemento perimetral, permeable, integra pero a la vez enmarca y protege la actuación, lo que…
…supone cerrar una brecha/suturar una herida
2/ MBA-business world
En esta lista los mantras de escuela de negocios están menos contextualizados, son más puntuales: palabras sueltas, casi todas anglicismos o, peor aún, malas traducciones:
  • Acuerdo win-win
  • El know-how
  • Outsourcing
  • Actitud proactiva
  • Evaluación del desempeño
  •  
…y ¡Abracadabra!,más prestidigitación:
Spin off…
…que colaborará a implementar…
…la estrategia de…
…innovación
Visión…
…orientado a la..
…la gestión de la…
…sostenibilidad
Plan…
…mediante el que se modelizará…
…una nueva configuración en materia de…
…cultura de empresa
Benchmarking de clusters…
(¡¡tócate los…!!)
…por el que se logrará un nuevo posicionamiento potenciando…
…políticas de satisfacción del cliente en relación a…
…áreas de oportunidad

3/ Jerga técnica
Cambiamos de palo, y pasamos de hablar de mantras para entrar en el campo de las patadas directas al diccionario. Ésta va para mis colegas los ingenieros: las memorias y presupuestos de proyecto, programas informáticos, sistemas operativos y demás documentos técnicos están plagados de atentados contra nuestra bonita lengua, que curiosamente se producen en un intento de hacer complicado lo sencillo… justo lo contrario a aquello para lo que nos entrenaron.
Una de las más dolorosas que me he encontrado últimamente es la siguiente perla “elementos de soportación”… no sé qué mente puede idear que “soportación” es mejor que “soporte”…¿¿por la simple razón de que es más largo??

Español de toda la vida, sencillo y hermoso
¡patadón!
verbo
sustantivo derivado
adjetivo/participio
nuevo verbo “inventado” a partir del sustantivo
nuevo adjetivo “inventado” a partir del sustantivo
recibir
recepción
recibido
recepcionar
recepcionado
poner
posición
puesto
posicionar*
posicionado
referir
referencia
referido
(geo) referenciado
(geo) referenciar
conectar
conexión
conectado
conexionar
conexionado
(re)dirigir
dirección
(re)dirigido
(re)direccionar
(re)direccionado
influir
influencia
influido
influenciar
influenciado
Iniciar
inicio
Inicializar
inicialización
*la RAE acepta referenciado, quizá por el uso (igual que acepta toballa o setiembre)
En fin, cada profesión tiene su jerga, afortunadamente muchos neologismos pasan sin pena ni gloria al baúl de las palabras pasadas de moda: ¿quién no recuerda cómo hace tan sólo diez años el manual del buen vendedor de ordenadores recomendaba repetir el mantra “multimedia” diez veces a la hora?.
Yo, mientras dure tanta tontería, seguiré procurando divertirme con discreción, os recomiendo hacer lo mismo, que la risa es muy sana.